Posición personal
Desde mi perspectiva, el feminismo decolonial no solo es una corriente teórica fundamental, sino una lucha política urgente y necesaria en América Latina. Al analizar sus problemáticas centrales, me resulta imposible no cuestionar la manera en que el racismo, el patriarcado y la colonialidad siguen operando en nuestras sociedades, afectando de manera desproporcionada a las mujeres indígenas y afrodescendientes. Considero que es un error pensar en el feminismo como una única lucha homogénea, cuando en realidad existen múltiples formas de opresión que deben ser abordadas desde perspectivas interseccionales y situadas. Personalmente, este tema me interpela en varios niveles. Primero, porque como estudiante de Ciencia Política, comprendo que el conocimiento hegemónico ha tendido a invisibilizar las experiencias y resistencias de las mujeres racializadas, lo que refuerza una visión eurocéntrica del feminismo y la política. Segundo, porque como habitante de un país latinoamericano, no ...